2020

Los cineastas siguen las clases de la escuela por un año, captando la diversión y el entusiasmo de los niños mientras crecen junto a sus huertos. La curiosidad, los descubrimientos, los éxitos y fracasos de los niños son captados de forma viva y sincera. Una mirada divertida sobre cómo podemos reforzar nuestra conexión con la naturaleza.

De Schooltuin

Muchos niños no tienen ni idea de dónde viene la comida que tienen en el plato. Algunos pueden decir que simplemente viene del supermercado... En los Países Bajos, los huertos escolares forman parte de la vida escolar desde hace más de 100 años, de una forma u otra. Los primeros se crearon a principios del siglo XX para luchar contra la pobreza infantil y la mala alimentación. El plan era hacer que los niños cultivaran verduras al aire libre para complementar la dieta, a menudo escasa, de las familias más pobres. La tradición continúa hasta hoy, y aunque la mayoría de los niños ya no sufren la falta de alimentos, la introducción a una dieta saludable sigue siendo tan relevante como siempre. Cada primavera, al igual que sus padres y abuelos antes que ellos, los niños de la escuela primaria comienzan una aventura que durará todo el año armados con botas de goma, cubetas y palas. En sus propios dos metros cuadrados de terreno, cada niño aprende a sembrar, cultivar y cocinar sus propios alimentos, habilidades que les durarán toda la vida. Al salir de clase y meter las manos en la tierra, los jóvenes experimentan por sí mismos no solo el sabor real de los alimentos saludables, sino también la conexión que tienen las plantas con una miríada de otras formas de vida a su alrededor. ¿Qué mejor manera de luchar contra la obesidad y aprender sobre la importancia de la biodiversidad? Muchos de los problemas de salud actuales se deben a una mala alimentación, por lo que es lógico que las personas que cultivan sus propios alimentos sean más felices y saludables. Además, los huertos escolares pueden enseñarles a los niños la importancia de cuidar el medio ambiente y cómo la naturaleza trabaja para alimentarnos. El premiado equipo de cineastas holandeses de EMS FILMS sigue a cinco clases de primaria en Ámsterdam durante todo un año, captando la diversión y el entusiasmo de los niños mientras cultivan en sus huertos. La curiosidad, los descubrimientos, los éxitos y los fracasos de los niños son captados de forma viva y sincera. Una mirada divertida e informativa sobre cómo podemos reforzar la conexión con la naturaleza. Si plantas una semilla, crece una planta. Si pones a un niño en un huerto escolar, él también crece.

Fecha de estreno:

2020