1998

¿Podrá el poder de la imaginación cambiar la realidad? Esta película es una obra de arte llena de risas y lágrimas, ganadora de tres premios Óscar. La película se centra en Guido, un hombre judío que fue deportado con su hijo al campo de concentración. En un intento de proteger a su hijo de la brutal realidad, lo hace creer que el cautiverio es solo un juego y que el gran premio es un tanque real.

La vida es bella

“Esta es una historia sencilla. Pero no es fácil de contar. Como toda fábula, hay dolor, hay asombro y hay felicidad”. ¿Podemos imaginar reírnos ante representaciones del Shoah? Al parecer, el poder de la imaginación puede cambiar la realidad en esta completa obra de arte llena de risas y lágrimas, ganadora de tres premios Óscar. Es 1939, estamos en Arezzo, Italia. Guido es un romántico y alegre hombre judío que quiere abrir una librería. Mientras tanto, trabaja con su tío como mesero en el Grand Hotel. Cuando conoce a Dora, a quien él llama “princesa” y quien está comprometida con un oficial fascista, él se enamora de ella. Algunos años más tarde, Guido y Dora se casan y tienen un hijo, Giosué. En 1944, Guido y su familia deben aceptar las reglas racistas antijudíos de la Italia fascista. La ligera comedia luego se vuelve oscura cuando los nazis se llevan a Guido y a Giosué a un campo de concentración, y Dora insiste en que debe estar en el mismo tren junto a su familia. Guido hace que su hijo crea que el cautiverio es solamente un juego y que, al final, aquellos que ganen 1000 puntos se ganarán un tanque. La guerra termina y, en el caos de cerrar el campo mientras se aproximan las Fuerzas Aliadas, Guido esconde a Giosué en una caja de conexiones e intenta liberar a Dora, poniendo en peligro su propia posibilidad de supervivencia. Los alemanes lo ven y lo atrapan, pero antes de ser ejecutado, gira la cabeza hacia su hijo y le hace una guiñada. En las últimas escenas de la película, se muestran a los alemanes restantes retirándose del campo. Giosué sale de su escondite y se sube a un tanque estadounidense. Convencido de que ganó el primer premio, abraza a Dora, gritando con felicidad: “Mamá, ¡ganamos!”.

Fecha de estreno:

1998