2002

Fiel adaptación de la clásica fábula de Collodi, donde Roberto Benigni interpreta a Pinocho. El Hada Azul convierte un tronco mágico en una marioneta viviente. Pinocho gana sabiduría mediante una serie de infortunios que lo llevan a convertirse en un niño de verdad. La película acaba con Pinocho yendo a la escuela, mientras que su sombra —con forma de marioneta— persigue una mariposa.

Pinocho

“Brindar alegría es lo más hermoso que alguien puede hacer”, dice el Hada Azul sobre una mariposa azul en la primera escena de esta mágica película. Una hermosa visualización, donde los atuendos y las decoraciones se aprecian con una precisión impecable, junto con una banda sonora memorable. Un tronco mágico cae de un carrito, rueda por el pueblo y, tras causar caos por todos lados, acaba en la tienda de Geppetto. “Tallaré este tronco y lo convertiré en una marioneta que pueda bailar y hacer volteretas. Debe ser obediente y culto. La marioneta más hermosa del mundo”. Entonces, Geppetto crea a Pinocho, interpretado por un adulto, Roberto Benigni. Esta versión del cuento de hadas es muy fiel a la novela original de Collodi y está llena de encuentros extraordinarios: Mangiafuoco, que le da a Pinocho cinco piezas de oro, que fueron robadas por el gato y el lobo, y el rebelde Lucignolo, el “mejor amigo” de Pinocho. No habiendo escuchado el buen consejo del Grillo parlante y a pesar de la guía del Hada Azul, Pinocho se rehúsa a comportarse y se mete en problemas. Seguimos las picarescas aventuras de Pinocho y vemos sus delincuencias, sus mentiras, su creciente nariz y sus aventuras en la “Tierra de Diversión para Siempre", donde el Hada Azul salva a Pinocho, que por poco evitó ser convertido en un burro. Luego, Geppetto y Pinocho son tragados por una ballena gigante y, finalmente, se reúnen. Pinocho se disculpa con Geppetto y, cuando finalmente logran escapar de la panza de la bestia, es premiado por sus esfuerzos por demostrar que es valiente, honesto y desinteresado: el Hada Azul convierte a esta marioneta de madera en un niño de verdad. En el epílogo, Pinocho, que finalmente es un buen chico y está yendo a la escuela, aún desea volar libremente, mientras su sombra —con forma de marioneta— persigue una mariposa.

Fecha de estreno:

2002