2018

Echo, un joven delfín nariz de botella del Pacífico, parece mucho más interesado en explorar su hogar, un espectacular arrecife de coral, y sus fascinantes habitantes, que aprender a sobrevivir en él. Pero las lecciones de su madre Kumu y su familia —y algunos tropiezos con algunos de los mayores depredadores del océano— pueden animar a Echo a aprender finalmente su función vital en la comunidad marina.

Delfines: La vida en el arrecife

Echo, un joven delfín nariz de botella del Pacífico, parece mucho más interesado en explorar su hogar, un espectacular arrecife de coral, y sus fascinantes habitantes, que aprender a sobrevivir en él. No comprende que pronto desempeñará un rol vital tanto en su propia supervivencia como en la de la ciudad colorida y llena de vida que él y su familia consideran su hogar. El arrecife es un ecosistema equilibrado en el que cada uno contribuye: desde las plantas y criaturas que habitan el coral al pez jardinero que se alimenta de su exuberante desarrollo y los depredadores —como Echo— que mantienen la población de peces a raya. A sus tres años, Echo ha dependido de su madre, Kumu, para que lo alimente y proteja. Ahora le ha llegado el momento de capturar su propia comida y desarrollar las capacidades esenciales necesarias para prosperar en su mundo submarino. No obstante, Echo suele pasar por alto las enseñanzas de su madre, distrayéndose en actividades más divertidas. A Echo le gusta hacer equilibrios con una concha sobre su rostra o investigar a los muchos residentes fascinantes del arrecife, como el fastidioso camarón mantis pavo real o el pez loro cototo verde, con una cara que solo una madre podría amar. Y en particular, se distrae con una ballena jorobada de 12 metros de longitud y su cría recién nacida, quienes provocan una estela gigantesca que resulta irresistible. Cuando Echo se vuelve más independiente, descubre que incluso una criatura gigante como la ballena jorobada tiene alguien a quien temer bajo la superficie. El grupo debe dormir con un ojo abierto —y en realidad, lo hacen— con el mayor cazador del océano, la orca, acechando. Estos mastodontes blancos y negros cazan delfines de nariz de botella y crías de ballena. A pesar de ser ellos mismos depredadores, el mar contiene numerosos peligros para Echo y su familia. También deben llevar cuidado con criaturas como la raya gigante, con su cola venenosa afilada como una cuchilla, y el tiburón que hasta los tiburones del arrecife temen: el tiburón tigre. Pero la unión hace la fuerza y Echo y su grupo confían los unos en los otros para defenderse y para su confort. Con una comunidad muy unidad que se comunica en un complejo lenguaje de sonidos y que transmite seguridad mediante el contacto físico. La clave para su supervivencia es el trabajo en equipo. Kumu está empeñada en hacer de Echo un miembro más del equipo y le ha estado animando a usar la ecolocalización, un sonar muy sofisticado, para encontrar peces enterrados en la arena. Este el momento de la clase magistral. Madre e hijo parten de excursión hacia el territorio de caza favorito del grupo, las legendarias aguas superficiales, donde enseñará a Echo una técnica para acorralar a los peces a gran velocidad. Si Echo consigue dominar esta técnica, se volverá autosuficiente y se convertirá en un valioso miembro del grupo –una comunidad que es vital para el éxito del arrecife y la salud de nuestros océanos en todo el mundo.

Fecha de estreno:

2018