2000

Comedia dramática y grotesca sobre los aspectos psicológicos del protagonista, que marca un cambio de estilo para Salvatores. Los dientes deformados de Antonio han marcado su pasado y todavía le afectan en el presente, pero son la única conexión con los preciados recuerdos de su madre. «Los recuerdos acechan en el cuerpo y a veces toman la delantera». ¿Existe la memoria dental? Con Sergio Rubini.

Denti

Según Antonio, «la necesidad de ser amados nos vuelve frágiles y violentos». Unos enormes dientes le marcaron la cara, destrozaron la infancia y siguen afectando a su vida. Los enormes incisivos de Antonio, que solo una madre vería como los «techos de un templo», son una metáfora del crecimiento, el desprendimiento y el cambio que solo puede producirse si reconocemos nuestras cargas y las dejamos ir. Antonio perdió a su madre cuando tenía trece años, pero nunca se desprendió de ella, ni siquiera de adulto. Es profesor de filosofía y ha dejado su relación racional y ordinaria, una vida hogareña de facturas e hijos, para acabar en una relación caracterizada por los celos. Vive con la preciosa Mara y siempre sospecha de una traición, pero, después de una pelea grave, Mara le rompe los dientes con un cenicero. El descenso de Antonio hacia el desequilibrio físico y mental continúa cuando se entera de que Mara mantiene una relación secreta con el dentista Luca y su doloroso viaje tendrá varias paradas más hasta el encuentro final con el inquietante doctor Cagnano (Paolo Villaggio), que lo visitaba de niño. Sergio Rubini está fantástico y Fabrizio Bentivoglio hace un maravilloso papel como el tío Nino.

Fecha de estreno:

2000