2006

Cuando el muy ligero de dedos Hotzenplotz roba el preciado molinillo de café musical de la abuela, el agente Dimpfelmoser debe entrar en acción. Mientras consulta con la adivina Schlotterbeck, Kasperl y Seppel intentan atrapar ellos mismos al ladrón. Hotzenplotz les prepara una trampa y vende a Kasperl al hechicero Petrosilus Zwackelmann.

Der Räuber Hotzenplotz

"Robo lo que me gusta, por eso me conoce todo el mundo", se jacta Hotzenplotz. A sus propios ojos, es el ladrón más famoso en millas a la redonda. Si no hubiera robado precisamente el preciado molinillo de café de la abuela, entonces Kasperl y Seppel no habrían partido en una peligrosa búsqueda del villano y no se habrían intercambiado los sombreros ("para que el ladrón no nos reconozca"). Entonces tal vez el agente Dimpfelmoser no habría conocido nunca a la adivina Schlotterbeck con su crocoperro Wasti (un perro que ha sido convertido en cocodrilo). Y la hermosa hada Amaryllis aún seguiría siendo un asqueroso sapo languideciendo en la mazmorra del malvado mago Zwackelmann. Pero al final todos reciben su merecido: una planta de dedalera, patatas, un castillo en miniatura, un carruaje de oro lleno de arena... y la Abuela recupera su molinillo de café.

Fecha de estreno:

2006